Nihil novo sub sole

by unixzealot

El culto, por consiguiente, se caracterizaba por haber abandonado casi totalmente aquello precisamente que era su razón de ser: glorificar a Dios. Tenía que renunciar a toda pretensión de influir en Dios mediante ofrendas o plegarias. Al culto apenas le quedan rasgos teocéntricos y cada vez resulta más antropocéntrico; su único objetivo consiste en corregir al hombre, enseñándole a conocerse mejor. […] parece que la opinión de Roma y hasta su autoridad apenas contaban para nada en opinión de muchos.

Nueva Historia de la Iglesia. Vol. IV, De la Ilustración a la Restauración (1750-1848), 1984. Pàgina 135.

Es deia d’aquella època. Com es podria dir també dels últims 50 anys.

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