Schweizer Verfassung

Todos los esquemas mentales quedan rotos y, tras la decisión calcedonense, ya no es lícito hablar de divinidad y humanidad como si fueran cosas objetivables y delimitables la una frente a la otra.

A este resultado se llegó —como dice la Schweizer Verfassung— por providencia de Dios y para confusión de los hombres. […] Trabaja con unos conceptos tales que son declarados como heréticos en la medida en que no se usen de manera contradictoria y paradójica.

D. Bonhoeffer, citat per José Ignacio González Faus a La Nueva Humanidad. Ensayo de Cristología, 1984, 9a edició (pàgina 413, nota a peu n. 84).

Anuncis